Interpretaciones de pasajes de la Biblia sobre la homosexualidad


Es interesante notar que algunas traducciones inglesas de la Biblia condenan únicamente el sexo homosexual mientras otras condenan la homosexualidad en sí, o quizá pretendan incluir tanto las relaciones gay como las lesbianas (King James: No yacerás con los hombres como con las mujeres: es una abominación. Living Bible: La homosexualidad está absolutamente prohibida, por ser un enorme pecado)

To’ebah, que suele traducirse como "abominación", es un término religioso, normalmente reservado para usarse contra casos de idolatría. Si el escritor del Levítico hubiera querido referirse a una violación moral, un pecado, quizá habría usado la palabra hebrea zimah. Una traducción alternativa a "abominación" sería "práctica de culto religioso extranjero". La traducción al griego denominada "de los Setenta" convierte to’eba en bdelygma, que significa impureza ritual. Una traducción literal del hebreo, palabra por palabra de este versículo sería: "Y con un varón tú no yacerás en camas de una mujer; es una abominación." Lo que "más que prohibir la homosexualidad, simplemente restringe dónde puede tener lugar". Esto nos puede parecer hoy día una extraña prohibición, pero es bastante consistente con otras instrucciones del Levítico que incluyen mezclas impropias de cosas que los antiguos israelitas debían mantener separadas (por ejemplo dos cultivos en el mismo campo, o géneros distintos en la misma prenda de ropa, o arar con un buey y un asno bajo el mismo yugo). La cama de una mujer era propia suya. Sólo su marido estaba permidido en ella, y sólo bajo ciertas circunstancias. Cualquier otro uso de su cama sería mancilla. (more) En varias traducciones permanece: KJV: (King James Version): "Si un hombre yace con hombres como yace con una mujer, ambos han cometido una abominación: ellos deben ser llevados a la muerte. Su sangre caerá sobre ellos. LB: (Living Bible): La pena por la homosexualidad es la muerte para ambos. Ellos la han traído sobre sí mismos.

Este versículo es esencialmente idéntico al del Levítico 18:22, excepto por la adición de la pena de muerte. Los conservadores religiosos interpretan generalmente el pasaje como la condena de toda actividad homosexual. Algunos liberales creen que se refiere a la prostitución del templo. Una fuente (5) interpreta la prohibición como relativa a dos varones que tuvieran sexo homosexual en la cama de una mujer. Su traducción literal del original hebreo sería: "Y un hombre que yazca con un varón en camas de una mujer, ambos de ellos han cometido una abominación; muriendo ellos morirán. Su sangre está sobre ellos". O, modernizando el texto: "Es una abominación para dos hombres tener sexo en la cama de una mujer. Serán ejecutados; es por su propia culpa" (more)

Otro versículo dice así: KJV: (King James Version): No habrá prostituta de entre las hijas de Israel, ni sodomita de los hijos de Israel. LB: (Living Bible): No serán permitidas prostitutas en Israel, sean hombres o mujeres.

Los traductores de la versión KJV cometieron un error en este versículo, probablemente intencional. La palabra qadesh en el hebreo original fue erróneamente traducida como "sodomita". Qadesh significa "el sagrado" y en este contexto se utiliza para referirse a un hombre que se somete a prostitución ritual en el templo. La versión de Living Bible también contiene un error: se refiere a prostitutas en general, mientras el hebreo original se refiere sólo a las prostitutas que se someten a sexo ritual en el templo. Otras traducciones de la biblia usan términos más ajustados, como prostitutas del santuario y prostitutas del culto. El término "culto" en este caso significa un tipo de servicio religioso, no un grupo maligno controlador de las mentes. El versículo entero parece condenar la prostitución ritual en el templo, sea heterosexual u homosexual, y no al sexo gay o lésbico, bien sea casual o de otro tipo de relaciones.

En el capítulo 19 del libro de los Jueces se describe un acontecimiento similar al de Sodoma. La mayor parte de los teólogos conservadores considerarían este como completamente separado en tiempo y espacio de aquella ciudad, siendo las similaridades entre las dos historias simples coincidencias. La mayor parte de los teólogos liberales asumirían que es simplemente una recensión de la historia original del Génesis, en diferente época y lugar, siendo ambos acontecimientos míticos.

Un levita visita la ciudad de Gibeah con sus esclavos y su concubina. Se encuentra con un viejo granjero, que le da la bienvenida. Una banda de hombres aparecen y exigen que el viejo les entregue al levita para ser asaltado o violado homosexualmente por ellos (el verbo utilizado impide aclarar el preciso significado). El viejo se niega y ofrece darles a la concubina del levita e incluso a su propia hija virgen para que sean violadas heterosexualmente. La turba acepta, y el violento trato al que la somete hace que finalmente muera. El levita corta su cuerpo en doce trozos y envía uno a cada una de las tribus de Israel, lo que origina una guerra entre los israelitas y los habitantes de Gibeah, en la que mueren decenas de miles. No hay condena al levita por sacrificar su concubina, o por cometer una indignidad con un cadáver. Jueces 20:5 enfatiza que el ánimo de la turba era matar al extranjero (el último acto de la inhospitalidad). Parece que estos pasajes condenan el tratamiento abusivo de los visitantes. Si se refiere de hecho a la actividad homosexual, entonces condenan la violación homosexual como abuso de poder, más que la actividad homosexual.

En el nuevo testamento, Pablo de Tarso es muy explícito al condenar la homosexualidad en 1-Corintios 6, 9-10: "¿O es que no sabéis que los malvados no tendrán parte en el reino de dios? No os engañéis: ni los lujuriosos, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el reino de Dios".

En un pasaje del Evangelio de San Mateo, un centurión romano solicita a Jesús que cure a su país que yace paralizado en agonía, diciéndole que bastaría con una palabra suya. Jesús le encomia su fe, sin condenar la relación que hubiera entre ambos (sugerir esta relación es pura especulación ya que la interpretación de algunas personas sugieren una relación sexual entre el centurion y un esclavo cosa que es falsa ya que el texto bíblico no lo dice explícitamente) ahora el sugerir que Jesús no condena la practica homosexual es una premisa falsa ya que con ese mismo pensamiento Jesús que no condenó a la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:1-11) ¿estaría aprobando el adulterio?, cosa que sería falsa. La palabra griega país puede interpretarse como un joven esclavo que su propietario mantiene con propósitos sexuales (otro término del mismo origen es pederastia) pero sería una interpretación acomodada. En varias traducciones se ha suprimido el componente sexual del término, usando las expresiones joven sirviente o mi chico. Relaciones semejantes eran muy habituales en la época del Imperio Romano, y toleradas por la sociedad pero no toleradas por tradiciones judeo-cristianas. El Evangelio de San Lucas refleja la misma escena de modo ligeramente distinto: la persona enferma y cercana a la muerte es calificado de esclavo (con la palabra griega doulos), sin referencia a su edad, aunque se dice que es querido por el centurión.

La KJV traduce estos versículos (26 y 27) como: Por causa de esto, Dios les provocó una lujuria vergonzosa. Incluso sus mujeres intercambiaron relaciones naturales por innaturales. De la misma manera los hombres también abandonaron las relaciones naturales con mujeres y fueron inflamados con lujuria unos con otros, los hombres cometían actos indecentes con otros hombres y recibían en sí mismos la debida pena por su perversión. Los traductores muestran otra vez sus prejuicios: la palabra griega physin se traduce como innatural, lo que implica que el acto es moralmente condenable; pero una traducción más ajustada podría ser lo que está más allá de lo usual y ordinario, en el sentido de no convencional.

Versículo 23: La gente había sido descrita alguna vez como seguidores de Dios, pero habían perdido la fe. Hacían imágenes de dioses paganos en forma de hombres, aves, animales y reptiles para sus rituales religiosos, probablemente en sus templos. Versículo 24: Después, se involucraron en orgías sexuales unos con otros como parte de esos rituales paganos. Versículo 25: Dieron culto a las imágenes que habían hecho, en vez de a Dios el creador, por causa de estas prácticas prohibidas. Versículo 26 y 27 (los comentados arriba). Ellos (hombres y mujeres) fueron entonces castigados de alguna manera por su perversión. Hay diversas interpretaciones sobre el significado exacto de la palabra "perversión" y "tales cosas" (versículo 30). Pablo (?) puede estarse refiriendo a:

  • todas las actividades homosexuales en toda circunstancia (cristianismo conservador)
  • todas las actividades homosexuales fuera de una relación entre dos personas comprometidas: el sexo casual estaría prohibido, pero el sexo gay y lésbico con un compañero de por vida no.
  • las prácticas homosexuales en grupo por miembres de una concgregación heterosexual u homosexual durante los rituales religiosos, como era práctica extendida en las religiones paganas de la Antigüedad.

Los cristianos liberales tienden a interpretar el pasaje con alguna de las últimas opciones. Algunos comentadores interpretan de otra manera: en la sociedad grecorromana, la bisexualidad era vista como natural; se esperaba de la gente en determinados contextos que se involucraran en relaciones bisexuales. Si la mayoría eran heterosexuales, esto iría en contra de su personal naturaleza (en la universidades estadounidenses en la actualidad existe una práctica denominada "lugs" -Lesbians Until Graduation- que parece poder ilustrar tal cosa. Otra fuente propone que Dios nos creó a cada uno con orientación sexual. Inentar cambiarla es, de hecho, decir a Dios que nos ha creado mal. La creación no nos da el derecho de recrearnos a nosotros mismos. Algunos interpretan hombre... con otro hombre como una traducción de la palabra griega pederastia que se practicaba comúnmente en la época por varones adultos con niños varones (usualmente esclavos). Así Pablo (?) estaría criticando el abuso sexual de niños.

 

El amor entre David y Jonatán

Existe una teoría sobre el caso de David y Jonatán. Cuando Jonatán muere en batalla contra los filisteos en la batalla del monte Guilboa, David compone un canto fúnebre en el que exclama: ¡Cómo sufro por ti, Jonatán, hermano mío! ¡Ay, cómo te quería! Tu amor era para mí más maravilloso que el amor de mujeres (2 Samuel 1-26). A esta frase se unen otros tantos hechos referidos a ambos, como es que, al terminar la guerra contra los filisteos: Al finalizar de hablar el joven David con el rey Saúl, Jonatán se encariñó con David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. Jonatán, siendo el hijo mayor del rey Saúl, tenía el derecho a la sucesión en el trono. Pero su amor por David era tan grande que a pesar de las riquezas del reinado y el poder inherente al trono le cedió a efectos prácticos su derecho: Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe. Esta teoría afirma que los datos de esta historia sería más coherentes si entre ambos personajes hubiera habido una relación homosexual basada en un verdadero y profundo amor entre ambos.

Teólogos partidarios de esta teoría han afirmado: No será fácil que esta interpretación se abra espacio pese a que está bien razonada. Y no lo será porque, en la medida que se acepte como verdadera, el tema bíblico de la homosexualidad daría un vuelco total. David es uno de los personajes que, a lo largo de los siglos, ha cautivado más. Su casi segura relación homosexual con Jonatán alteraría todos los parámetros para juzgar dicho fenómeno desde un punto de vista bíblico. David permitiría ver la homosexualidad inserta en una persona integral, muy amada y muy amante de Dios, y arrojaría luces para nuevos enfoques teológicos. Pero estoy seguro que llegará el día en que esta tesis se abrirá paso...

Por otro lado, numerosos estudiosos bíblicos afirman que dicha teoría se ha elaborado de manera conveniente para justificar la homosexualidad en la Biblia. Dichos estudiosos opinan que David y Jonatán compartían una gran amistad y de ninguna manera eran homosexuales o bisexuales: Jonatán era casado (1 Crónicas 8:34; 2 Samuel 9), y David no solamente era casado, sino que además era aficionado a las mujeres y tuvo muchas esposas (1 Samuel 18:20-30, 2 Samuel 3:2-5; 5:13; 1 Reyes 1:1-4). Por esto mismo cometió un grave pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-27). Sin embargo, entre los pecados de David jamás se menciona directamente que fuese homosexual o bisexual.

Al mismo tiempo recuerdan que, a pesar de que la hermana de Jonatán, Mical, fue dada a David en casamiento inmediatamente después de sus victorias en la guerra (1 Samuel 18:20-30), nunca se percibe algún tipo de celos por parte de Jonatán. Entienden también que el amor más maravilloso que el amor las mujeres, no lo es en el sentido de ser de la misma naturaleza, sino de ser aún más profundo y fuerte, interpretándolo como una hipérbole poética, dado que en el texto David trata a Jonatán de hermano. Si estos hubiesen sido homosexuales o bisexuales, hubiese habido una fuerte reacción adversa por parte del pueblo.

Sin embargo, existe un pasaje que suele no tomarse muy en cuenta. Se trata de un arrebato de ira del rey Saúl. "Se encendió la cólera de Saúl contra Jonatán y le dijo: "¡Hijo de una perdida! ¿Acaso no sé yo que prefieres al hijo de Jesé para vergüenza tuya y vergüenza de la desnudez de tu madre?"..." (1 Samuel 20:30; Nueva Biblia de Jerusalén.). Otras versiones traducen: "Entonces la cólera de Saúl se enardeció contra Jonatán, y le dijo: “Oh hijo de criada rebelde, ¿no sé yo bien que estás escogiendo al hijo de Jesé para tu propia vergüenza y para vergüenza de las partes naturales de tu madre?..." (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, 1987); "Saúl se encendió en cólera contra Jonatán y le dijo: ¡Hijo de mujer perdida! ¿Crees que no me doy cuenta de que tú prefieres al hijo de Jesé para vergüenza tuya y para vergüenza de la desnudez de tu madre?". (Serafín de Ausejo, 1975.). El texto habla de una elección, que Jonatán escogió o eligió al hijo de Isaí (Jesé) para su propia vergüenza y para vergüenza de las partes naturales de su madre. Esta reacción de cólera confirmaría la naturaleza sexual de la relación porque una simple amistad no provocaría tal reacción.



LOS “ARSENOKOITAI” A LA LUZ DE LA SEPTUAGINTA - 1CORINTIOS 6,9


“No os engañéis: ni los PORNOI ni los idólatras ni los adúlteros ni los MALAKOI ni los ARSENOKITAI…” (1 Cor 6,9b)

“…para los PORNOUS, ARSENOKOITAS, ANDROPODISTAS, embusteros, etc.” (1Tim 1,10)


Parece fuera de duda que ambos textos – como Gál 5,19-23 - son obra de un mismo autor (el de 1 Tim), como vemos en el uso de la expresión (no usada por el auténtico Pablo) de “Reino de Dios” o en el uso del neologismo “arsenokoitai” (lit. “hombres-cama”). ¿Qué significa el mismo?
A veces la raíz “-koites” puede indicar actividad sexual – como en dulokoites, “los que se acuestan con esclavos” – , en cuyo caso sería algo así como “los que se acuestan con varones”, homosexuales, pero:

- Otras veces significa su literalidad, “cama”: así, “borborokoites”, lit. “barro-cama”, designa a un tipo de rana que se hacía un lecho en el barro.

- Había otros términos ya consagrados (palakós, kinaidos, etc) para designar en griego a los homosexuales. Si lo que el interpolador quiere es hacerse entender y de forma inequívoca, dejar algo bien claro por su importancia, habría usado una de esas palabras para que cualquier lector entendiese a qué se refería. Sin embargo, como veremos, quiere designar algo para lo que había una palabra griega – hierodulói – que quiere evitar, y por eso usa una expresión tomada de la traducción griega de la Biblia, que era la que manejaban los lectores de las cartas paulinas. Me refiero a la “Biblia de los LXX” o Septuaginta – la versión griega del s. 3 a. c., usada por los judíos de la diáspora -, la cual traduce así Lev XX,13: “jos an koimeze meta ARSENOS KOITEN gynaikos…”, es decir, “si uno se acuesta con otro como se hace con mujer…”¿Es esta la raíz del neologismo creado por el autor de 1 Tim? Sin duda.
Recordemos entonces el sentido original de esta prohibición del Lev: la Torah no prohíbe que un hombre se acueste con otro hombre, sino que añade “como con mujer”. ¿Por qué esa coletilla enormemente importante? ¿Cómo se acuesta uno como con mujer? Como os dije, no puede ser una alusión al coito anal, que ni era ni es la forma judía “bien vista” de relación heterosexual. Y os decía que la explicación más aceptada es que se trata de una alusión a la prostitución pagana, cananea en este caso. En efecto, en los templos de Baal estaban los “qu(e)deshim”(2 Re 23,7; Job 36,14), que se travestían de mujeres al dejarse “penetrar” en honor del dios. A eso alude “como con mujeres”. Como os decía, la prueba de que este es el sentido de ambos pasajes del Lev es que el acto se califica de to´ebah (que se suele traducir como “abominación”), término reservado a los pecados de idolatría. En esta línea, Jerónimo, cuando – hacia el s. IV - traduzca el mismo texto del Lev, pero del hebreo al latín, hablará de prostitución cúltica.
Pues bien, todo apunta a que el autor de 1 Tim también creó el neologismo “arsenokoitai” como calco del texto de “los 70” para designar a los prostitutos paganos consagrados a los dioses (y sobre todo, diosas) griegos, los “hierodulói” – lit. “esclavos sagrados” -, de los que nos consta que también se vestían y se maquillaban como mujeres para ejercer su “ministerio”. ¿Por qué el autor no dice simplemente “hieródulos”? Porque sería aceptar que había algo de “sagrado” (hierós) en lo que hacían. Una concesión a la religiosidad pagana frente a la cual opta por buscar un término de tradición bíblica.

- 1Cor 6,11 apunta que ya no lo son…lo cual, si traducimos como “homosexuales”, supone que la homosexualidad era para el autor una enfermedad cuya curación había promovido y verificado, lo cual es extraponer la mentalidad de unos cuantos grupitos fundamentalistas cristianos actuales al s. 1.- No se hace alusión al lesbianismo. ¿Sería pecado ser gay, pero no ser lesbiana?
Así que la traducción de arsenokoitai por homosexuales choca con demasiados escollos para ser creíble.

Cabe preguntarse entonces en buena lógica: si ambos términos carecían de connotaciones homosexuales… ¿por qué MALAKÓI aparece hoy en nuestras biblias como “afeminados” y ARSENOKOITAI como “homosexuales”? La respuesta pasa por los orígenes de la homofobia en el cristianismo, que analizaremos más adelante, basada no en la Escritura, sino proyectada sobre la Escritura desde los prejuicios de sistemas de pensamiento que tanto influyeron en los santos padres como el maniqueísmo, estoicismo, etc. hacia la homosexualidad, propiciando así una determinada traducción homófoba que empezó a circular en el Norte de África y Roma a partir del s. VI y se impuso en todo occidente a partir del s. XIV. Antes - ¡y aún después! -, había traductores y teólogos que, para ambos términos usaban “pedófilos”, “violadores”, “prostitutos” y hasta (como Tomás de Aquino en pleno s.XIII para MALAKÓI) “hombres que se masturban”. Y con tal arbitrariedad que “pedófilo” aparecía en unas traducciones como el significado de MALAKOI, y en otras el de ARSENOKOITAI. Lo que realmente ocurría es que el griego koiné – el de la época de Jesús – ya se había olvidado, así como el sentido de términos que en otro tipo de griego – como MALAKÓI – podían significar otra cosa (si sacamos MALAKÓI – lit. “blandos” del contexto koiné - donde indicaba laxitud moral -, qué entendemos cuando leemos en I Cor – un texto escrito en griego koiné - que “los blandos no heredarán el Reino de Dios”? ¡Y qué decir de ARSENOKOITAI, un término cuyo verdadero significado sólo puede descifrarse a la luz de la Biblia de los LXX, la cual en occidente había caído en desuso en favor de Vulgata o traducción latina!). Si al olvido del koiné añadimos el confusionismo provocado por quienes se empeñaban en ver en ambos términos referencias a la homosexualidad (“blandos” como “afeminados” – frente a la rudeza como atributo viril - y ARSENOKOITAI como una aparentemente clara alusión al coito entre hombres), debemos desconfiar sistemáticamente de esas traducciones y esperar a los esfuerzos contemporáneos por indagar en la filología - el sentido en su contexto – del griego del NT. Ahora el problema es que pese a que la filología diga una cosa, las iglesias cristianas occidentales – tanto la católica como las reformadas - consideran canónica la traducción homófoba que el cristianismo occidental adoptó ya unánimemente en el s. XIV.

Veamos ahora cómo quedan las listas de 1 Cor 6,9b y 1 Tim 1,10 en busca de su coherencia interna.

LISTA DE I COR VI,9

1- PORNOI: los que (casados o no) acuden a prostitutas (el significado más usual de porneia es “prostutición”; ej.: en 1 Cor 6,15 prostituta se dice “pornes”).

2- Idólatras.

3- Los que cometen adulterio con mujeres.

4- MALAKÓI (como hemos dicho, “suaves” en sentido moral, es decir, “inmorales”, “autocondescendientes”…este es su significado primario, pero en algunos textos de la época se designa así específicamente a hombres casados que pagaban a jóvenes solteros para que los “penetrasen”): los que cometen adulterio con hombres, normalmente prostitutos.

5- ARSENOKOITAI: los prostitutos cúlticos.

Nótense las correspondencias: 1 y 4 hacen pareja (campo temático de la prostitución), y
2 y 5 también hacen pareja (campo temático de la idolatría). Es interesante que sólo esta traducción de sentido al papel que “idólatras” puede desempeñar en lo que parece una lista de pecados de carácter sexual.
¿Cómo se gestó el texto? En mi opinión para el autor había tres temas básicos:
1. Prostitución.
2. Idolatría.
3. Adulterio
Pero luego quiso ahondar en los tipos de adulterio (4.homosexual y 3.heterosexual) y señalar la relación entre 1.prostitución y 2.idolatría.

LISTA DE I TIM I,10

1. PORNOUS: hombres que acuden a la prostitución (masculina o femenina y no por motivos cúlticos).

2. Prostitutos cúlticos (condenándolos a ellos se condena implícitamente a los que acuden a ellos).

3. ANDROPODISTAS (“secuestradores de hombres”, o mejor dicho “traficantes de hombres” que secuestraban – desde niños, siendo esclavos, etc -): aludiría a los que se enriquecen con la prostitución masculina en general (enlazando con 1), y en particular, enlazando con 2, a los que se lucran con la prostitución cúltica masculina (¿está aludiendo el autor a los con lo sacerdotes de los templos donde se cometía esta abominación, para descalificarlos como “proxenetas”?).

¿Existe en La Biblia una Actitud Positiva Respecto de la Homosexualidad?

1-En el Antiguo Testamento:

 

El ejemplo mas claro lo encontramos en el amor entre David y Jonatán. El relato de algunos incidentes en el primer libro de Samuel sugiere la existencia de una profunda relación emocional entre ambos héroes bíblicos más allá de lo convencionalmente imaginable.

Por ejemplo 1 Samuel 18:1-4 nos muestra en forma clara el afecto del príncipe Jonatán hacia el apuesto pastor de ovejas y futuro rey.

 

“Aconteció que cuando hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David y lo amó Jonatán como a sí mismo... e hicieron pacto Jonatán y David porque el le amaba como a sí mismo y Jonatán se quitó el manto que llevaba y se lo dio a David”

 

En esta demostración de amor tan extravagante es particularmente destacable el hecho de que la vestimenta que David da a Jonatán es el símbolo mismo de su rango como heredero al trono de Israel.

La posterior reacción violenta de Saúl contra su hijo en 1 Samuel 20:30 es además muy reveladora: “Hijo de la perversa y rebelde ¿acaso no se yo que tu has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya y para confusión de la vergüenza de tu madre?”

El insulto del rey va en dos direcciones, primero apunta a la madre de Jonatán y luego a él mismo en su relación con David.

El hebreo usado en este versículo es ambiguo y si nos atenemos a la versión griega de la Septuaginta podría también leerse: “¿no se yo que eres compañero íntimo del hijo de Isaí?”

Podría llegar a inferirse además una connotación sexual si tenemos en cuenta que las palabras “vergüenza” y “desnudez” que aparecen en el texto son términos bíblicos comúnmente vinculados a las relaciones carnales. Por tal motivo puede sospecharse que el enojo de Saúl tiene que ver justamente con ello.

Más aún, en su separación Jonatán y David ponen de manifiesto una muy particular congoja mutua:

 

“Se levantó David y se inclinó tres veces postrándose hasta la tierra y besándose el uno al otro lloraron el uno con el otro, y David lloró mas”.

 

 

Finalmente cuando muere Jonatán David concluye su lamento con las siguientes palabras:

 

“Angustia tengo por ti hermano mío Jonatán que me fuiste muy dulce. Mas maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres”.

 

¿Pudo haber sido ésta una relación exclusivamente de pura amistad? Quizás,... aunque honestamente cuesta bastante admitirlo.

Notablemente aquí se presenta un paralelismo con relación entre Gilgamesh y Enkidu en la épica sumeria la cual comúnmente se acepta como de carácter homosexual y que encuadra bien con el modelo de los amantes de la jerarquía militar muy común en el oriente medio de aquellas épocas.

Tales relaciones íntimas de hombre con hombre se daban normalmente por sentado de tal modo que no era necesario ponerlo explícitamente en palabras.

 

En virtud de la escasa información que tenemos acerca de estos dos personajes bíblicos es imposible decir si existió o no una relación de carácter sexual. En la antigüedad las mujeres tenían su propio mundo sumamente distante del de los hombres y dada la dominación que éstos ejercían sobre ellas no es irrazonable suponer que a menudo encontraban apoyo y afecto entre ellas mismas aún teniendo marido.

 

Finalmente el libro de Daniel nos ofrece el tercer caso del Antiguo Testamento. En Daniel 1:9 leemos: “y puso Dios a Daniel en gracia y buena voluntad con el jefe de los eunucos”.

El mismo texto podría traducirse como que Daniel recibió “un devoto afecto” por parte del jefe eunuco.

Hoy sabemos que los sirvientes eunucos no eran solamente personas castradas sino que también muchos de ellos eran varones homosexuales (técnicamente personas capacitadas para procrear que carecían de atracción sexual hacia personas del sexo opuesto, los que Jesús denomina eunucos de nacimiento) (1) y por esa razón se podía confiar plenamente en ellos dentro del harén.

En tal sentido algunos sugieren que la participación de Daniel en la corte de Nabucodonosor podría incluir una relación de tipo homosexual con el jefe del palacio. El vínculo romántico explicaría en parte porqué la carrera de Danielen la corte avanzó tan favorablemente.

 

¿Fueron Daniel y el jefe eunuco verdaderamente amantes?  ¿y David y Jonatán?

Si bien en el último caso la impresión que tenemos es que sí, no tenemos finalmente ninguna evidencia ya sea en una ú otra dirección.

Sin embargo a la Biblia no le interesa mucho nuestra duda dándonos con esto a entender que la misma está abierta al amor entre personas del mismo sexo mas allá de lo que podríamos imaginar ya que en forma evidente aprueba y afirma esta clase de compromisos o pactos de por vida entre personas del mismo sexo.

Las Escrituras jamás tratan el tema del amor romántico entre las personas sean éstas heterosexuales ú homosexuales- y jamás condenan el amor homosexual.

Los mismos textos bíblicos que describen el vínculo de amor entre  David y Jonatán nos relatan también acerca de los matrimonios arreglados –por razones económicas en un caso y por razones políticas en el otro-  de David con la hija del rey Saúl.

Sin embargo los mismos textos ponen en evidencia que los vínculos de igual sexo en lo que respecta al amor mutuo eran singularmente superiores al de los matrimonios arreglados.

 

 

2-En el Nuevo Testamento:

 

En el nuevo testamento existen algunos relatos que de igual modo abren la puerta a la existencia de relaciones de carácter homosexual que bien podrían darse por sentadas.

La actitud más positiva de Jesús con respecto a la homosexualidad podemos encontrarla en los relatos de la sanación del siervo del centurión en Mateo 8:5-13 y Lucas 7:1-10

Las palabras griegas que se utilizan en relación al siervo, entimos y pais podrían haber sido traducidas en el texto como “mi muchacho amado” y por lo tanto le habrían confirmado claramente a Jesús que la relación podía evidentemente ser de carácter homosexual.

Jesús queda sorprendido por la fe del centurión originada en su amor por el muchacho (pais) y a continuación lo sana.

Sabemos que a los centuriones romanos no les era permitido casarse durante el período de servicio lejos de su tierra y como las legiones romanas estaban íntegramente constituidas por varones no era extraño que el centurión recurriera a un esclavo en busca de placer sexual ya que el esclavo era propiedad suya y podía hacer con el lo que quisiere. Normalmente los esclavos estaban a las órdenes de sus amos aún si el llamado era de orden sexual. Tampoco sería raro que el amo terminara vinculándose afectivamente en estas condiciones con su esclavo.

Tenemos por tanto aquí el mas directo encuentro de Jesús con una persona candidata al rótulo actual de homosexual y en la reacción del Señor no encontramos juicio alguno sino voluntad de restituir la salud del pais y devolver la vida a esa relación tan estimada.

Cuando Jesús ve al centurión –siguiendo el relato de Mateo- ciertamente ve a un hombre que puso a aquel a quien amaba por encima de todo al punto de hacer lo que fuere necesario para conseguir el bienestar de su amado.

Después de todo este importante representante del poder de Roma se humilló por amor para rogar el favor de quien podría ser a sus ojos un simple predicador judío itinerante.

 

De acuerdo con la ley romana el centurión (el amo en este caso) no tenía

ninguna obligación legal de cuidar la salud de su esclavo, es decir aún mas el esclavo podía ser perfectamente abandonado por su dueño. Y por supuesto sabemos como eran tratados los esclavos.

La historia es singularmente sugestiva y no nos quedan dudas de que la relación del centurión con su esclavo era por demás atípica para esa clase de personas a menos que se tratara de una relación íntima.

BIBLIA Y HOMOSEXUALISMO

Creo que la Biblia es Palabra de Dios. Creo también que esa Palabra se revela a través de poemas, refranes, parábolas, cartas, y otras, escritas por personas que, además de la inspiración de Dios, reflejaron en los textos bíblicos su propia cultura, sus conocimientos y sus prejuicios

La Biblia comenzó a escribirse hace unos cuatro mil años. El término “homosexual”, en cambio, se inventó en el S. XIX. Por ello, no hay en las versiones originales del Antiguo Testamento (hebreo) ni del Nuevo Testamento (griego), ninguna condena a los “homosexuales”, pues tal palabra no existía.

Algunas versiones modernas traducen que “los homosexuales no entrarán en el Reino de Dios” (San Pablo dixit). Pero no es eso lo que dice el texto original. En un artículo posterior veremos cómo la palabra griega arsenokoitai que algunas versiones traducen como “homosexual”, tiene un sentido diferente en el original.

A partir del siglo XI se extendió el uso de la palabra “sodomita” (de Sodoma) para referirse a los homosexuales, vinculando así el pecado de Sodoma con la homosexualidad. En las antiguas versiones de la Biblia Reina de Valera y de la del Rey Jaime, la palabra hebrea “kadesh”, que aparece en el Antiguo Testamento, es traducida como “sodomita”. La palabra kadesh (“sagrado”) se refiere a los “prostitutos sagrados”, hombres de los pueblos vecinos de Israel que ejercían la prostitución en los templos paganos. Esta práctica, “abominable” por ser idolátrica, no era una práctica homosexual, pues estos hombres, por lo general, se acostaban con mujeres, toda vez que los cultos paganos eran con frecuencia ritos de fertilidad. Al traducir “sodomita” en lugar de “prostituto sagrado”, se reforzó la idea homofóbica de que para Dios los homosexuales son “abominables”, cuando en verdad ninguno de esos textos se refería a ellos.

Sodoma: un texto clave. Uno de los textos más utilizados para juzgar, condenar y perseguir a los homosexuales, es el episodio de Sodoma. Sin embargo, un número significativo de biblistas -católicos y protestantes- sostiene que el pecado de Sodoma no tiene que ver con la homosexualidad, sino con la transgresión al principio de hospitalidad, transgresión que se da por el intento de violación masiva contra dos ángeles visitantes. Como en el caso de Sodoma, la mayoría de los textos sobre los que se fundamenta el supuesto carácter pecaminoso de la homosexualidad, lo que realmente condenan es la relación sexual no consentida, impuesta por relaciones de poder contra ángeles, hombres, mujeres y menores de edad.

Pistas en la praxis de Jesús. En ninguno de los cuatro Evangelios se condena a la homosexualidad. En cambio, sí encontramos enseñanzas de Jesús ajenas al concepto de familia heterosexual: Jesús dijo: “Quien no deje padres, hermanos, esposa e hijos por seguirme, es digno de ser discípulo mío…” y El mismo se hizo rodear y seguir por personas pertenecientes a minorías sexuales: solteros/as, viudas y prostitutas.

Su mensaje para las personas homosexuales es el mismo que nos dejó a todas y a todos: en el Juicio Final no nos preguntará si fuimos homosexuales o heterosexuales, sino si dimos de beber al sediento, de comer al hambriento, de vestir al desnudo, de liberar a los oprimidos…
La praxis de Jesús fue inclusiva y se alejó de los esquemas patriarcales homofóbicos de su época. Hoy, quienes nos decimos sus seguidores y seguidoras ¿lo estamos en verdad siguiendo?

*Pastor luterano

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

La Biblia

La Biblia, en nuestra sociedad Judeo-Cristiana, es conocida como la guía principal para muchas personas, resulta interesante ver como muchos cristianos toman literalmente las referencias a los actos homosexuales, mientras que interpretan otros textos con una gran flexibilidad.

Hace algun tiempo escuche a una mujer, nacionalmente conocida, que en su campana hablaba en contra de la homosexualidad. Ella se paso una hora aproximadamente hablando del libro de Levíticos
y seguramente los que la escuchaban aceptaron mucho de lo que ella decía, sin embargo, ella misma había roto muchas reglas del libro del Levíticos o de la Biblia, pues a las mujeres no se les permitía que hablaran en la iglesia, ni que enseñaran a los hombres, ni que llevaran vestidos hechos de algodón o de poliéster, y otras leyes que se encuentran en el Levíticos y de las cuales seguramente ella no era consciente en lo absoluto.

¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad? Realmente, muy poco. Jesús no dijo nada, que es lo más significativo. Nos llama la atención las pocas veces que la Biblia toca esta problemática, mientras que a otros temas como (Ej. juicios, orgullo, hipocresía) sobre lo cual si hablan mucho las escrituras, reciben una atención mucho menor y menos apasionada, a todo esto debemos preguntarnos el por que, para poder obtener un juicio equilibrado.

Antes de adentrarnos en el tema, observemos como cada persona entiende las escrituras a través de la luz de lo que se le ha enseñado.
Primeramente debemos conocer que la Biblia no fue escrita en un vacío cultural sino en una cultura y un pueblo determinado, y muchas de sus instrucciones y leyes (Ej. prohibición de comer el cerdo) hoy las clasificamos simplemente como menos relevantes o importantes.

En ninguna parte de la Biblia está la idea de condenar a las personas que son homosexuales. Estas declaraciones, sin excepción, se dirigen a ciertos actos homosexuales. Los escritores bíblicos no tenían ninguna comprensión de la homosexualidad como orientación psico-sexual. Esta verdad es un descubrimiento relativamente reciente. Los autores bíblicos se referían a los actos homosexuales realizados por personas heterosexuales que asumían esta postura con relación al sexo.

La Historia de Sodoma

El texto de la historia de Sodoma es el principal para que muchos lo utilicen para condenar la homosexualidad. Esta historia se ha interpretado a menudo como el aborrecimiento de Dios hacia la homosexualidad.

Según el texto bíblico, dos ángeles en forma de hombres fueron enviados a Sodoma y Lot los invito a su hogar. Mientras que estaban allí los angles, todos los hombres de la ciudad, "desde el mas joven hasta el mas viejo, rodearon la casa -- " y exigían que sacaran a los visitantes, gritando, "Donde están los hombres que vinieron a tu casa esta noche? Sácalos! Queremos acostarnos con ellos" (Génesis 19, v 5). Lot salio y pidió a los hombres que dejaran a sus huéspedes y tomaran a sus hijas que aun no conocían ningún hombre. Los hombres de la ciudad se enojaron y decidieron tumbar la puerta, pero los visitantes de Lot alargaron la mano y lo metieron dentro de la casa.

Hay varios problemas con la interpretación tradicional de este pasaje. Lo que el escritor bíblico quiere resaltar no es el hecho de la homosexualidad sino la inhospitalidad y la injusticia de sus habitantes, lo cual esta considerado como el pecado de Sodoma
Jesús mismo se refiere a la inhospitalidad de Sodoma. ¿Si los hombres eran homosexuales, por qué Lot les ofrecería a sus hijas? Lo que se resalta aquí es la amenaza de violación. El punto significativo entonces es que toda violación es considerada como un acto horrible por Dios. La historia merece otra lectura por todos nosotros.
Debe de observarse que todos los hombres de Sodoma no podían ser homosexuales, pues no habría necesidad de destruirlos, ya que una comunidad donde no se procree esta destinada a morir sin herederos. Posiblemente era un grupo de hombres malvados que trataban de abusar de personas que eran diferentes, y es irónico, que la gente lesbiana y gay cargue con la culpa o sea la victima de este pecado

Aunque la interpretación tradicional de la historia de Sodoma falla como discusión contra la homosexualidad, hay varios pasajes del Antiguo Testamento que condenan actos homosexuales. Una vez más debe de observarse que estos pasajes bíblicos no se ocupan de la orientación sexual hacia personas del mismo sexo, ni hay ninguna referencia a las lesbianas o a los gay.

Los Actos Homosexuales

En el Antiguo Testamento existen dos referencias a los actos homosexuales los cuales se encuentran en Levíticos 18:22 y Levíticos 20:13. Pero estos pasajes bíblicos son una parte del código de los Levíticos, que no es guardado por los grupos cristianos. Si fuera obligatorio cumplir este código, todo cristiano estaría excomulgado o seria ejecutado.

Se ha discutido lógicamente que la ciencia y el progreso han hecho que muchas de las leyes de Levíticos sean inaplicables para nosotros en el día de hoy. Por ejemplo, Tim LaHaye indica que, aunque las leyes de Levítico prohíben la relación sexual durante la menstruación, actualmente las autoridades médicas no opininan que la misma sea perjudicial y, por lo tanto, no es visto como pecaminoso.
Él explica más adelante, que esas leyes fueron dadas hace 3.500 años antes de que existieran las duchas y los baños, antes de los tapones, los desinfectantes, y otros medios que han sido inventados para mejorar la higiene femenina.

Con esto, LaHaye nos hace ver esta ley como inaplicable para nuestro tiempo actual. Es irónico que, en su libro, “El gay infeliz”, las leyes del Levítico sea una de las principales piedras angulares, en las cuales se apoya.
Muchas leyes del código de su Santidad actualmente son inaplicables ahora para nosotros como ley moral.
Otra de las costumbres a considerar era que en aquellos tiempos, tener niños era de importancia excepcional para los hebreos en edades tempranas, ahora para el hombre actual es menos relevante por la superpoblación.
La Biblia nunca trata de la relacion del amor homosexual, pero si tiene varios pasajes del amor entre personas del mismo-sexo. El amor de David por Jonatan, cuando expresa sus sentimientos al enterarse de la muerte de su amigo Jonatan:
…“ Angustiado estoy por ti, Jonatan, hermano mío !
Con cuanta dulzura me trataste!
Para mi tu cariño supero
al amor de las mujeres”... 2 Sam. 1, 26

Las Actitudes de Jesus

Observemos también la actitud de Jesús en el contexto del Nuevo Testamento, donde no se encuentra ningún pasaje donde diga alguna cosa en relación a la homosexualidad. De manera que el amor entre personas del mismo sexo no debe ser visto como una amenaza al cristianismo, a la vida de familia, ni al estilo de vida americano, que hizo que creyéramos que la homosexualidad era una amenaza. Jesús vio la injusticia e hipocresía religiosa como una amenaza mayor para el Reino de Dios.

El sacerdote episcopal, Dr. Tom Horner ha comentado dos lugares en el Evangelio donde la actitud de Jesús hacia las lesbianas y los gay no fue hostil. El primero se encuentra en la historia donde Jesús cura al criado del Centurión. La palabra usada para el criado es "pais" la cual en la cultura griega se refiere a un amante más joven de un hombre mayor o más educado. La historia demuestra claramente un amor inusualmente intenso, y la respuesta de Jesús fue totalmente positiva. Mt 8, 5

Otro pasaje interesante por la actitud asumida por Jesús es en relación a los llamados eunucos.

Jesús les contesto:
“-No todos pueden comprender esto,
sino únicamente aquellos a quienes Dios
les ha dado que los comprendan. Hay
diferentes razones que impiden a los hom_
bres casarse: unos ya nacen incapacitados
para el matrimonio, a otros los incapacitan
los hombres, y otros viven como incapacitados por
causa del reino de Dios. El que pueda aceptar esto
que lo acepte”.
Mt 19. 11, 12

Las observaciones de Jesús sobre celibato y la castración están claras, aunque hay que considerar que un niño masculino que nace sin los testículos es un defecto de nacimiento bastante raro. Es solamente en nuestros días que el instituto de Kinsey ha demostrado que la orientación sexual está determinada probablemente antes del nacimiento. Podríamos pensar que es a estos a los que Jesús se refiere cuando dice que “son eunucos al nacer” , o sea, a la gente que hoy llamamos lesbianas o gay.

La actitud de Jesús hacia los eunucos se diferenció grandemente de los fariseos fundamentalistas de su época. A estos eunucos que fueron excluidos del servicio de adoración y de participar en la comunidad de la fe, vemos que en el libro del profeta Isaías se encuentra una maravillosa profecía :

Porque el Señor dice:
“Si los eunucos respetan mis días de
reposo,
y si cumplen mi voluntad
y se mantienen firmes en mi pacto,
yo les daré algo mejor que hijos e
hijas;
Les concederé que su nombre quede
grabado para siempre
en mi templo, dentro de mis muros;
les daré un nombre eterno,
que nunca será borrado.
Y a los extranjeros que se entreguen
a mi,
para servirme y amarme,
para ser mis siervos,
si respetan el día del reposo y no lo
profanan
y se mantienen firmes en mi pacto,
yo los traeré a mi monte sagrado
y los haré felices en mi casa de
oración.
Yo aceptare en mi altar sus
holocaustos y sacrificios,
porque mi casa será declarada
casa de oración para todos los
pueblos.
Yo haré que vuelvan y se reúnan
Los que están en el destierro.”
… Isaías 56:4-8

Como podemos ver, en la persona de Jesús se manifiesta ese acercamiento compasivo hacia los eunucos, y esto también se manifiesta cuando en el pasaje anteriormente citado el profeta Isaías dice “les daré un nombre eterno, que nunca será borrado”.

Como podemos ver Jesús se refiere a estas tres clases diferentes de ser eunucos, los célibes, los castrados para servir como esclavos, de modo que no pudieran engendrar hijos, y a los que eran eunucos desde su nacimiento u homosexuales.

Era usual que en aquella época las casas reales y ricas utilizaran a esclavos castrados para trabajar y cuidar a las concubinas. Sin embargo al asignar a esclavos a los miembros femeninos de la familia real los elegirían esclavos homosexuales, esto disipaba las dudas o preocupación sobre los embarazos indeseados y las violaciones.

Las Referencias a Pablo

Es contra este fondo que debemos leer la historia encontrada en Hechos 8:26-40. En este pasaje el Espíritu Santo envía a Felipe para dar testimonio del señor Jesús y para bautizar a un eunuco etíope.

Como podemos observar uno de los primeros convertidos al cristianismo era una persona excluida por razones sexuales de la comunidad del Antiguo Testamento.

La declaración de Pablo que aparece en Romanos 1:18-32 es la que se ha tomado como el rechazo más fuerte en el Nuevo Testamento sobre la homosexualidad. Es necesario aclarar que el se refiere acerca de la influencia de la cultura pagana en los primeros cristianos romanos. Después de dar una descripción detallada de un mundo donde se adoraban falsos ídolos, el continua diciendo:

“Por eso Dios los ha abandonado a los impuros deseos que hay en ellos, y han cometido unos con otros acciones vergonzosas. Incluso sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las artificiales. De la misma manera los hombres también abandonaron relaciones naturales con las mujeres y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometieron acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión."

A lo que Pablo se refería en este pasaje era a la prostitución homosexual que se realizaba en los templos paganos, la cual fue realizada por varios tipos de cultos (es bueno señalar que algunos cultos utilizaron la prostitución heterosexual). Una vez más Pablo no se está refiriendo al amor entre personas del mismo-sexo, y además él no tiene claramente ningún concepto de las personas para quienes esta forma de vida es "natural."

La otra referencia similar de Pablo sobre los actos homosexuales es la de 1 Timoteo 1:8-11. Este pasaje bíblico contiene una lista de las personas que serán excluidas del Reino de Dios. La interpretación de este pasaje depende de dos palabras griegas que han presentado siempre un problema para los traductores. En la versión Rey James Versión, son "effeminate" traducido; y "abusadores de si mismo con el genero humano." En la versión estándar revisada, fueron combinados y los homosexuales perjudicados; sin embargo, éstas no son las palabras griegas para el homosexual, de modo que las traducciones no reflejan una sabia traducción. La nueva versión internacional ilustra la diferencia en estas dos palabras traduciéndolas prostitute" del "varón; y "criminal "homosexual;. La Biblia de Jerusalén utiliza los "catamites y el "sodomites" de los términos; los Catamites era la juventud guardada especialmente para el propósito sexual; para lo cual se pagaban grandes sumas de dinero. Ninguno de los dos pasajes se refieren a personas que aman a otras del mismo sexo.

El Amor de Jesus

Las palabras y actitudes de Cristo Jesús plantean una nueva perspectiva, el tiene otras ideas sobre las costumbres y nuevos conceptos sociales. Él elevó la posición de las mujeres, y eran en última instancia sus discípulos mejores y más fieles. Él hizo esto impulsado por los mandamientos que eran absolutamente inclusivos, por lo que también había que tener presente los derechos de todas las personas.

Todavía hoy, en el nombre de Cristo, cuyo amor abarcó a todos, la iglesia ha sido la más homofóbica de todas las instituciones. Esto no debe sorprendernos cuando analizamos que la iglesia sigue siendo la institución más grande y poderosa la cual se da el lujo de segregar, como se hacia con la segregación racial.
El mensaje final y central del Nuevo Testamento es que TODAS LAS PERSONAS SON AMADAS POR DIOS, sin excepciones, pues “tan grande es su amor que envió a su hijo amado como medio de rescate”, para darnos la vida eterna.

Debemos señalar que ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son redentoras, pero si debemos aclarar que el amor de Dios a través de Cristo fue dado para todas las personas sin excepción.

Una Reflexion Teologica

La reflexión teológica para el cristiano homosexual de hoy día, no debe ser entendida como una enfermedad que nos aísle de nuestra relación con Dios, de las demás personas y de nosotros mismos. Por lo tanto, debemos tener siempre muy presente que fue Jesús el que nos dio el mandamiento supremo que es “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a mi mismo”.

N o queremos decir que el cristianismo es una religión con nuevas reglas y leyes, sino que es una forma nueva de plantearnos nuestra relación con Dios. Esas cosas que los legalistas están encariñados como "leyes" etiquetadas; son real y justamente los síntomas de una enfermedad mucho más profunda para la enajenación y la separación. La Iglesia ha empleado mucha energía en ocuparse de los síntomas, pero deja la enfermedad.

En cambio, Jesús no trataba excesivamente las transgresiones legales de las personas con las que el se relaciono; el fue mucho mas dado a curar y sanar la parte física, espiritual y emocional de las personas.

Quizás si la Iglesia se diera otra vez al ministerio de sanacion y reconciliación de Jesús, estos síntomas que estamos aquí tratando comenzarían a desaparecer.

Todo esto hace que nos preguntemos: ¿Es la homosexualidad un síntoma de la separación con Dios? Quizás, pueda ser en algunos casos. Aunque señalar con el dedo al culpable y acusarlo no es la mejor forma cristiana.

Algo mas, debemos de tener en cuenta que Jesús acepto a las mujeres y que fue a una mujer, y además prostituta, a quien primero se le revela la gran noticia de la Resurrección y su anuncio.

Cuando le preguntamos a una lesbiana o a un gay desde cuando se sienten deseo, la mayoría responderá que desde que tiene uso de razón, y es que para nosotros esto es una característica natural como el color del pelo, de los ojos o el uso de las manos.

La investigación del instituto de Kinsey ha sugerido que la homosexualidad puede estar vinculada a condiciones genéticas, o también podría estar ligado a factores prenatales, aunque menos posible. La mayoría de los psicólogos mas reconocidos, coinciden en que la orientación sexual está fijada ya antes de la edad de cinco anos en la mayoría de las personas.

Por lo tanto, como no es una cuestión de opción, no podemos hacer de esto reglas morales o éticas.

Muchos cristianos insisten en que Dios les cambie o les cure de ser homosexual; en el libro “El tercer sexo” podemos ver el testimonio de seis gay que dicen haber sido curados por Dios, pero de estos seis se conoce que cuatro de ellos han vuelto a su estilo de vida homosexual. Muchas lesbianas y gay pasan la mayoría de sus vidas intentando persuadir a Dios de que les cambie su modo de sentir, que seria como pedir que te cambien el color de los ojos.

¿Qué opción entonces se deja a estas personas? Pues la Iglesia les ha dicho que no pueden tener relaciones sexuales , que deben abstenerse, para poder ser cristianos, de manera que los condenan a una hoguera interna y la otra opción es que no sean cristianos. La Iglesia ha desechado por lo menos al 10% de la población. De manera que si se excluyen a estas personas de la comunidad de la Iglesia que se les dirá entonces o como se le hará conocer que el amor de Dios y de Jesús no excluye a nadie, que es un amor inclusivista, para todos sin excepción? Una visión de esta forma es algo estrecho de la concepción que se tiene de Dios. Como se van a excluir a personas que no pudieron hacer una opción en cuanto a su pulsión sexual. Cuando la Iglesia será finalmente valiente para decir como Pablo “En Cristo no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer”, ni homosexual ni heterosexual. ¡Dios tiene bastante amor para todos!

ESCRITO POR: Rev. Michael S. Piazza
Traducido para Parroquia Episcopal Señor de la Misericordia

JESUS Y LA HOMOSEXUALIDAD

No existe registro alguno de palabras de Jesús sobre relaciones homosexuales, ni en los Evangelios canónicos, ni en los llamados “evangelios gnósticos” descubiertos en Nag Hammadi en 1945. Este es un hecho revelador. Como sugiere Victor Furnish, esto implica que Jesús no tenía nada en particular que decir sobre el tema, y que la homosexualidad no era un asunto que preocupara a la naciente Iglesia, que fue la que preservó sus discursos. Sin sus declaraciones es imposible decir que es lo que Jesús pensaba sobre la homosexualidad. Pero en este caso sus acciones pueden hablar más alto que sus palabras, ya que tenemos una evidencia de que Jesús se encontró con una pareja homosexual masculina durante su ministerio.
Mateo 8: 15-13 y Lucas 7: 1-10 narran la curación milagrosa del siervo del centurión. Aunque hay algunas diferencias interesantes en los detalles de los dos pasajes, las similitudes son enormes; especialmente cuando se alinean, palabra por palabra, los textos en el original griego, Los eruditos bíblicos están de acuerdo en que ambos pasajes proceden de la misma fuente escrita. Siendo así, podemos concluir que ambos pasajes de Mateo y Lucas hablan del mismo suceso. 
Ambos pasajes citan la frase del centurión diciendo que él no es digno de que Jesús entre en su casa. Qué cosa más sorprendente. El centurión utiliza dos palabras griegas distintas cuando se refiere a sus sirvientes. Se refiere al que está enfermo como “mi chico” (pais en Griego). Esta palabra significa chico, pero también puede hacer referencia a sirviente, e incluso a hijo. Se refiere a alguien joven y sólo como expresión de cariño a un adulto. Probablemente esta palabra se utilice para hablar de esclavos utilizados como objeto sexual por sus amos, y hay evidencia extra bíblica de que pais es ciertas ocasiones significa amante. En contraste, el centurión hace referencia a sus otros esclavos usando el vocablo griego doulos. Esta es la expresión genérica para esclavo o sirviente. 
Mateo siempre se refiere al esclavo del centurión como pais. Leyendo este Evangelio uno pudiera pensar que el centurión está preocupado por su hijo. Pero Lucas, excepto cuando cita las palabras textuales del centurión, se refiere al chico como doulos. Lucas revela además que el muchacho era muy valorado o querido (usando la palabra griega entimos) por el centurión. Además, Lucas resalta que el centurión construyó la sinagoga local, lo que da a entender que era rico. Es sorprendente que ambos, Mateo y Lucas, preserven la frase exacta del centurión, cosa que marca la diferencia entre su país y su douloi. 
¿Qué podemos sacer de todo esto? Primero, que debido al énfasis de Lucas, está claro que el sirviente era efectivamente un sirviente (doulos) y no el hijo del centurión. Y como indica Mateo, el sirviente era joven (país). 
Segundo, sabemos que el chico era apreciado (entimos) por el centurión. Esta palabra podría significar varias cosas. Primeramente, quizá el centurión pago un alto precio por él y no quería perderlo. Pero esto no cuadra con el contexto. El centurión era rico, y aunque suene triste, podía ir fácilmente al mercado y comprar otro esclavo. Otra razón seria que fuera un siervo muy habilidoso y experimentado, una persona clave en la administración de su casa. Pero esto tampoco encaja, ya que el chico era joven. Finalmente, entimos podría implicar un lazo emocional. Este es al parecer el mejor significado. 
¿Cuál era entonces la relación existente entre el centurión y su siervo? No existe modo de saberlo con certeza. La evidencia histórica es escasa. Existe la posibilidad de que el centurión fuera simplemente un hombre bueno y estuviera preocupado solamente por la muerte de un esclavo enfermo. Pero esta interpretación sentimental es moderna. Está desfasada en relación a las severas condiciones de vida del Imperio Romano del primer siglo. Entonces, ¿Qué fue lo que llevó a un centurión romano a preocuparse de esta manera por un esclavo?
Era muy común que los amos usaran a sus esclavos como objetos sexuales. También era común que los soldados que estaban lejos de su hogar tuvieran compañeros sexuales masculinos. El centurión y el chico esclavo eran probablemente una pareja sexual. En este caso en particular, como ocurría a menudo, el centurión probablemente se enamoró del joven. La explicación más razonable para el comportamiento del centurión con respecto a su esclavo es que fueran amantes. 
Sin dudas Jesús estaba al tanto de estas cosas. No era tonto. El sabía todo lo que ocurría a su alrededor. Así que tenemos un caso donde Jesús efectivamente se tropezó con una pareja de homosexuales enamorados. La reacción de Jesús es muy instructiva. El elogió la fe del centurión y devolvió al joven al centurión lleno de buena salud. 
¿Pensaba Jesús que la homosexualidad estaba bien? No sabemos lo que pensó Jesús. Todo lo que sabemos es lo que dijo e hizo. Por lo menos podría sacarse una lección de compasión: los tiempos de enfermedad y muerte no son tiempos para predicar el fuego del infierno y la condenación. En la era del SIDA, los líderes religiosos podrían sacar buen provecho de esta enseñanza. 
Pero el incidente del siervo del centurión parece tener más amplias implicaciones. Sobre la base de la evidencia, uno podría argumentar que Jesús no estaba preocupado por las relaciones homosexuales de su época. Ademas, Mateo y Lucas ni siquiera se toman la molestia de hacer de esto un asunto polémico. Todos ellos centraron su interés en la fe y la buena voluntad, no en las prácticas sexuales. 
Tenemos que entender las cosas en su contexto histórico si queremos proclamar que sabemos que es lo que enseña la Biblia. Tenemos que ser cuidadosos de no proyectar nuestros puntos de vista en Jesús y en su época. El hecho es que las relaciones homosexuales eran muy comunes en esos tiempos. Sin dudas, Jesús lo sabía. Y no hay ningún registro de sus palabras haciendo un problema de este asunto; ni siquiera, cuando se enfrentó con el cara a cara.